Información del ponente
Licenciado en Farmacia. Universidad de Sevilla
Fecha de nacimiento: 29/09/1976
Lugar de residencia: Sevilla (España)
Datos de contacto:
Tlf. 0034 618 245 311 Mail: dmvmanrique@gmail.com
Farmacéutico. Universidad de Sevilla (España).
– Miembro de GIEMyN (Grupo Iberoamericano de Estudio del Microbioma y la
Nutrición).
– Socio de Honor de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética
(AdENyD), por reconocimiento a la extensa e intensa labor realizada en el
campo de la nutrición, la dietética y alimentación.
– Cofundador en 2016 de la entidad ELiE Health Solutions S.L. (Sevilla,
España), dedicada al desarrollo y distribución de fórmulas, ingredientes y
productos alimenticios enfocados al intestino y la microbiota.
– Experiencia como técnico farmacéutico: Desde Mayo 2019 a Marzo 2023 y
desde Junio 2023 a Julio 2024 desempeñe el puesto de director técnico
farmacéutico para la entidad de distribución de medicamentos, productos
sanitarios y alimentos para usos médicos especiales Roan-Farma (Palomares
del Rio, Sevilla). Actualmente responsable técnico de productos sanitarios
para la entidad SANYGAR FARMA S.L. (Alájar, Huelva, España)
Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son producidos en el aparato gastrointestinal, en particular en el colon. Contienen de 2 a 6 átomos de carbono, siendo los principales el ácido acético, el propiónico y el butírico. Se producen de forma típica por la fermentación de la fibra dietética por parte de la microbiota intestinal. La dieta, y en particular el consumo de alimentos ricos en fibra, tienen un impacto fundamental en la producción de butirato por la microbiota intestinal. Los tipos de fibras para la producción de butirato son por ejemplo el almidón resistente y los fructooligosacáridos. Determinadas fibras dietéticas y prebióticos actúan como precursores del butirato intestinal vía acción de la microbiota. Los ácidos grasos de cadena corta son aprovechados por el epitelio intestinal como substrato energético para mantener su integridad y función. Destacando en este sentido el butirato, por ser el principal metabolito energético utilizado por los colonocitos. A causa de variadas entidades clínicas se puede ver deteriorada la capacidad del epitelio intestinal para aprovechar los ácidos grasos de cadena corta como fuente energética. Estas situaciones se dan cuando se deteriora la microbiota intestinal y, por tanto, se ven mermadas sus funciones, entre ellas la producción de AGCC por fermentación de la fibra dietética. También pudiera ocurrir que la situación de la persona y de su patología requiriera el seguimiento de una dieta con bajo contenido en fibra, lo que por un lado deteriorara la propia microbiota, y por otro provocará una ausencia de materia prima para la producción de los AGCC. Podemos destacar los siguientes acontecimientos que deterioran la microbiota intestinal: tratamiento con antibióticos, radioterapia, quimioterapias, dietas elementales con bajo o nulo contenido en fibra dietética. El butirato es un elemento clave para la nutrición del intestino, así como para el mantenimiento y restablecimiento de la integridad de la mucosa y el epitelio intestinal. En este sentido la administración de butirato se viene ensayando desde hace años en el contexto de las patologías intestinales, principalmente en aquellas que cursen con inflamación del epitelio intestinal y con aumento de la permeabilidad intestinal. A día de hoy ya se dispone de datos, tanto experimentales como en humanos, que nos animan a ahondar en las posibilidades clínicas de las diferentes formas de administración oral de butirato, principalmente sales de butirato como el butirato de sodio y triglicéridos de butirato como la tributirina. BIBLIOGRAFÍA 1. Canani RB, Costanzo MD, Leone L, Pedata M, Meli R, Calignano A. Potential beneficial effects of butyrate in intestinal and extraintestinal diseases. World J Gastroenterol 2011;17(12):1519-28. 2. Olveira Fuster G, González-Molero I. Probióticos y prebióticos en la práctica clínica. Nutr Hosp 2007;22(Sup 2). 3. García-Peris P, Velasco C, Lozano M.A, Moreno Y, Paron L, de la Cuerda C, et al. Effect of a mixture of inulin and fructo-oligosaccharide on Lactobacillus and Bifidobacterium intestinal microbiota of patients receiving radiotherapy: a randomised, double-blind, placebo-controlled trial. Nutr Hosp 2012;27(6):1908-15. 4. Cresci G, Nagy LE, Ganapathy V. Lactobacillus GG and tributyrin supplementation reduce antibiotic-induced intestinal injury. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2013 Nov;37(6):763-74. 5. García de Lorenzo, Mateos A. 1.º Workshop en Farmaconutrición en el Paciente Crítico. Fresenius Kabi. 6. Sossai P. Butyric acid: what is the future for this old substance? Swiss Med Wkly 2012;142:w13596. 7. Tilves C, Yeh HC, Maruthur N, Juraschek SP, Miller E, White K, Appel LJ, Mueller NT. Increases in Circulating and Fecal Butyrate are Associated With Reduced Blood Pressure and Hypertension: Results From the SPIRIT Trial. J Am Heart Assoc. 2022 Jul 5;11(13):e024763. 8. Hamer HM, Jonkers D, Venema K, Vanhoutvin S, Troost FJ, Brummer RJ. Review article: the role of butyrate on colonic function. Aliment Pharmacol Ther 2008;27(2):104-19. 9. Manrique Vergara, David, & González Sánchez, María Eugenia. (2017). Ácidos grasos de cadena corta (ácido butírico) y patologías intestinales. Nutrición Hospitalaria, 34(Supl. 4), 58-61